Por segundo año consecutivo se celebró el Rally RACE Granada, puntuable para el Campeonato de España de Rallyes de Tierra.
De nuevo estuvo organizado por el Real Automóvil Club de España (RACE). Se trataba de la quinta edición del CERT, competición puesta en marcha por la Real Federación Española de Automovilismo. Este año la prueba en Granada era la cuarta del campeonato y tuvo lugar de nuevo en sábado, el 4 de julio, con parque cerrado en Fuentenueva. A Granada llegó como sólido líder Antonio Zanini, que había ganado el Rally de Balaguer y el de Cantabria, firmando una segunda plaza en Lugo. En las pistas granadinas se impuso de nuevo Juan Carlos Oñoro, que en esta ocasión tuvo como copiloto a Manuel Ortiz Tallo, a los mandos de un Lancia Delta S4. La pareja Oñoro-Ortiz Tallo, empezó con mal pie el CERT con descalifiación en Cataluña, pero fueron de más a menos, con una segunda plaza en Cantabria. A partir de ahí encadenaron cuatro victorias consecutivas (Lugo, Granada, Soria y Gironella). El aparatoso vuelco sufrido en el Rally de Ávila no le impidió a Oñoro proclamarse campeón de España por segundo año consecutivo. Con el equipo italiano Joly contaron con el patrocinio de Phillips Morris.
Tras esta victoria Juan Carlos Oñoro decidió retirarse y dedicarse a su profesión de arquitecto, carrera que se sacó en doce años, puesto que desde 1969 estuvo casi en cuerpo y alma dedicado al automovilismo. Su gran pasión era la arquitectura y venia de familia porque tanto su padre como su hermano compartían carrera y profesión. Pero durante casi veinte años su dedicación casi completa fue para el automovilismo. Sus comienzos de copiloto con Lucas Sáinz ‘El Púas’ (fundador y guitarrista de Los Pekenikes), le catapultaron primero ya como copiloto al Desafío Simca, que ganó, a los circuitos, y posteriormente a los rallyes. En 1971 formando pareja con Lucas Sáinz ganó el Campeonato de España de Rallyes con un Renault Alpine. Juan Carlos Oñoro y Juanjo Lacalle influyeron y mucho en los primeros años de un joven llamado Carlos Sáinz, que era cuñado de Oñoro, que se había casado con Carmen Sáinz.
Cuando los hermanos de Carmen, Antonio y Carlos, se enteraron que el novio y luego marido de su hermana era piloto oficial vieron una puerta abierta para su pasión por los coches. Juanjo Lacalle, amigo de la familia Sáinz posteriormente se convirtió en uno de los hombres de confianza de Carlos, que junto con su hermano Toño, se montaron más de una vez en la parte trasera del coche que pilotaba Oñoro, con Juanto como copiloto. Oñoro tenía la ventaja en las notas y trazadas puesto que había sido copiloto. La retirada de Juan Carlos coincidió con el primer campeonato de España de Rallyes de Carlos Sáinz, que repitió triunfo en 1988, iniciando una espectacular e inigualable carrera. Su cuñado Juan Carlos Oñoro se retiró con un palmarés magnífico. En tierra ganó las dos veces que vino a Granada y en tres participaciones en el CERT sumó un segundo puesto y dos campeonatos.